Sequía y Calor Extremo

Estados Unidos

El calor extremo mata a más personas al año que cualquier otro fenómeno meteorológico en Estados Unidos, y lo hace en silencio, dentro de las casas. La sequía actúa más despacio pero vacía embalses que abastecen a millones. Aquí está cómo distinguir el agotamiento por calor del golpe de calor —la diferencia entre esperar y llamar a emergencias— y qué hacer cuando el agua empieza a faltar.

Actualizado el 9 de septiembre de 2026

El lago Mead con el anillo blanco que marca el lecho expuesto tras años de sequía prolongada.
El lago Mead con el anillo blanco que marca el lecho expuesto tras años de sequía prolongada.USGS / NASA Landsat · Dominio público

Antes de la crisis

El índice de calor combina temperatura y humedad, y es lo que de verdad siente el cuerpo. Estos son los tramos de la tabla oficial del Servicio Meteorológico Nacional:

27 a 32 °C (80-89 °F) — Precaución
Fatiga posible con exposición prolongada o actividad física.
32 a 40 °C (90-104 °F) — Precaución extrema
Insolación, calambres y agotamiento por calor posibles.
41 a 54 °C (105-129 °F) — Peligro
Insolación, calambres y agotamiento probables; golpe de calor posible con exposición prolongada o esfuerzo.
54 °C o más (130 °F+) — Peligro extremo
Golpe de calor muy probable si la exposición continúa.

El NWS emite un Aviso de Calor Excesivo cuando se espera un índice de calor de 41 °C (105 °F) o más durante al menos dos días y la temperatura nocturna no baja de 24 °C (75 °F). Ese segundo dato es el importante: cuando la noche no refresca, el cuerpo no se recupera, y ahí es donde ocurren las muertes.

Quién corre más riesgo, según el CDC: personas de 65 años o más, bebés y niños, quienes viven con enfermedades crónicas, quienes no tienen aire acondicionado, embarazadas, deportistas y trabajadores al aire libre.

  • Identifica ahora el centro de enfriamiento más cercano: una biblioteca, un centro comercial, un edificio público con aire acondicionado.
  • Haz una lista de las personas de tu calle que viven solas y son mayores. Ready.gov pide expresamente revisarlas con regularidad durante una ola de calor.
  • Ten agua almacenada y bebe con frecuencia sin esperar a tener sed.
  • Instala cortinas o película reflectante en las ventanas que reciben sol directo.
  • Si dependes de un aparato médico eléctrico, ten un plan por si el calor provoca cortes de luz.
  • Ante sequía anunciada, empieza a almacenar agua y a reparar fugas antes de que lleguen las restricciones, no después.
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Durante la crisis

Agotamiento por calor — actúa rápido, pero no es todavía la urgencia mayor
Dolor de cabeza, náusea, mareo, debilidad, irritabilidad, sed y sudoración abundante. Qué hacer: llevar a la persona a un lugar fresco, darle líquidos, aplicar compresas frías y lavarle cabeza, cara y cuello con agua fría. Si no mejora, atención médica.
Golpe de calor — es una emergencia médica
Confusión, habla arrastrada, piel caliente y seca o sudoración profusa, pérdida de conciencia, temperatura corporal muy alta. Qué hacer: llamar de inmediato al número de emergencias y mientras llega la ayuda enfriar el cuerpo con agua fría o hielo. Aquí no se espera a ver si mejora.
  • Bebe líquidos con frecuencia aunque no tengas sed; en calor extremo la sed llega tarde.
  • Dúchate con agua fresca: baja la temperatura corporal más rápido que cualquier bebida.
  • Si no tienes aire acondicionado, ve a un centro de enfriamiento. Ready.gov lo advierte con claridad: el ventilador solo no basta cuando el aire ya está muy caliente, porque mueve calor en vez de retirarlo.
  • Evita el esfuerzo físico en las horas centrales del día.
  • Revisa a las personas mayores, a los niños y a los vecinos que viven solos: es una recomendación oficial, no un gesto de cortesía.
  • Nunca dejes a nadie, ni a una mascota, dentro de un vehículo estacionado.
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Después de la crisis

Una sequía no termina el día que llueve. Termina cuando se recuperan el suelo, los pozos y la reserva, y eso lleva mucho más tiempo que el aguacero que sale en las noticias. Lo que se hace en esas semanas decide si la siguiente temporada seca te encuentra igual de expuesto o mejor preparado.

  • Aprovecha esa primera lluvia: es el mejor momento para poner en marcha la captación, limpiar canaletas y llenar cisternas y tinacos.
  • Revisa el agua almacenada antes de beberla si estuvo mucho tiempo guardada, y sigue el procedimiento de desinfección de la guía de crisis de infraestructura.
  • No canceles los hábitos que funcionaron: las fugas reparadas, el riego por goteo y los recortes de consumo valen igual con lluvia que sin ella, y son los que te dejan preparado para la próxima.
  • Documenta las pérdidas —cultivo, ganado, equipo— con fotografías y registro escrito antes de reponer nada, por si hay apoyo o seguro al que reclamar.
  • Repón el suelo antes que la producción: materia orgánica, cobertura y sombra retienen humedad y son lo que sostiene la siguiente cosecha.
  • Revisa el estado real de tu pozo o fuente antes de volver al consumo de siempre: el nivel freático tarda meses o años en recuperarse, aunque la superficie ya se vea verde.

Y una advertencia sobre la salud que se olvida cuando pasa el susto: los efectos documentados de la sequía sobre la calidad del agua y del aire no desaparecen con la primera lluvia. Si tu fuente de agua estuvo comprometida, trátala como no potable hasta que la autoridad confirme lo contrario.

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Plan familiar

Un plan familiar no es un documento bonito: es un puñado de acuerdos tomados hoy, cuando todos están tranquilos, para no tener que decidir con el corazón acelerado y sin señal en el teléfono. Se hace en una sobremesa y cabe en una hoja pegada en el refrigerador.

  1. Decidan dónde se reúnen, en dos lugares distintos. Uno cerca de casa, para salir rápido, y otro fuera del barrio, por si no se puede volver a la zona. Que todos lo sepan de memoria, incluidos los niños, y que no dependa de que alguien tenga el teléfono a mano.
  2. Nombren un contacto fuera de la zona. Una persona en otra ciudad a la que todos escriben cuando pueden. Esa persona reúne la información y la reparte, de modo que nadie tenga que salir a buscar a nadie. Funciona porque las líneas locales se saturan primero y porque un mensaje pasa donde una llamada no.
  3. Repartan responsabilidades con nombre y apellido. Quién toma la mochila de emergencia, quién corta el gas y la luz, quién acompaña a la persona mayor o con movilidad reducida, quién saca a las mascotas. Una tarea sin dueño es una tarea que nadie hace.
  4. Guarden la lista en papel. Teléfonos de la familia, del contacto de fuera, del médico, de la escuela, del seguro y de emergencias. En papel, en la mochila y en la cartera. El celular sin batería no tiene agenda.
  5. Practíquenlo una vez. Un simulacro de quince minutos revela lo que la conversación no: que la mochila estaba enterrada en el clóset, que nadie sabe dónde está la llave del gas, que el niño no recuerda el punto de reunión. Repítanlo al menos una vez al año y cada vez que cambie algo importante en casa.
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Alimentación y agua

Cuando el problema es el agua y no el calor. Una sequía prolongada no corta el suministro de un día para otro: primero llegan las restricciones por horas, después los tandeos y al final los cortes largos. Lo que se hace en la primera fase es lo que decide cómo se pasa la tercera.

  • Almacena agua en recipientes tapados, limpios y opacos, y rotúlalos con la fecha.
  • Separa el agua de beber de la de limpieza y sanitarios desde el principio: no se guarda igual ni se necesita en la misma cantidad.
  • Repara fugas de inmediato. Un goteo constante puede ser decenas de litros al día que no volverás a ver.
  • Reutiliza el agua de enjuague de ropa y verduras para el sanitario.
  • Si hay tandeo, aprovecha las horas de suministro para llenar todo, no solo para consumir.
  • Si el agua queda turbia o hay aviso de la autoridad, trátala antes de beberla: el procedimiento oficial de hervido y cloración está en la guía de crisis de infraestructura.
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Energía y comunicaciones

Cuando la red celular se satura: escribe, no llames
La guía conjunta de la FCC y FEMA explica el porqué: «los mensajes de texto pueden pasar cuando tu llamada no lo logra», aunque haya retraso en la entrega si la red está congestionada. Y pide algo que casi nadie hace: «limita las llamadas que no sean de emergencia», porque cada llamada ocupa espacio que necesitan las comunicaciones de auxilio. Guarda además un contacto bajo el nombre «ICE» (In Case of Emergency), que es la convención que busca el personal de rescate en un teléfono ajeno.
Cómo estirar la batería
La misma guía recomienda bajar el brillo de la pantalla y desactivar aplicaciones para conservar carga. En una emergencia el teléfono deja de ser entretenimiento y pasa a ser tu única línea con el exterior: trátalo como al agua.
La radio de pilas sigue siendo insustituible
La FCC y FEMA recomiendan una radio de pilas o una televisión portátil para seguir los boletines de emergencia durante los apagones. Es el único canal que no depende ni de tu electricidad ni de la red celular.
Las alertas que ya tienes y no sabías
En Estados Unidos, los Wireless Emergency Alerts son mensajes gratuitos que llegan directo al celular ante clima severo, alertas AMBER y amenazas a la seguridad de tu zona. Dos cosas que conviene saber: no hay que inscribirse —funcionan en los teléfonos desde 2012— y no se ven afectados por la congestión de la red, así que llegan cuando las llamadas ya no pasan. Averigua cuál es el sistema equivalente en tu país y no lo silencies.
  • Ten al menos una fuente de luz que no dependa de la red: linterna de pilas, de manivela o lámpara recargable.
  • Carga teléfonos y baterías de respaldo antes de que llegue lo anunciado, no cuando ya no hay luz.
  • Guarda una lista de teléfonos importantes en papel: si el celular muere, mueren tus contactos.
  • Acuerda con tu familia que después de una emergencia todos escriben a un mismo contacto en lugar de llamarse entre sí.
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Salud y necesidades especiales

Esta es la sección que decide quién la pasa mal y quién la pasa peligrosamente mal. Una emergencia no suspende la diabetes, la hipertensión, el embarazo ni la dependencia de un concentrador de oxígeno: lo que se interrumpe es el acceso a la farmacia, a la clínica y a la electricidad. Todo lo que sigue se prepara antes, porque durante ya no hay margen.

  1. Ten reserva de tus medicamentos, y sabe cuáles aguantan. Ready.gov pide un suministro de varios días de los medicamentos recetados. Para los que van en refrigerador, el CDC es tajante: cuando la luz lleva un día o más caída, se desecha todo medicamento que deba refrigerarse, salvo que su etiqueta diga otra cosa.
  2. La excepción de la insulina, que conviene saber al pie de la letra. La FDA documenta que la insulina en frascos o cartuchos del fabricante —abierta o cerrada— puede permanecer sin refrigerar entre 15 y 30 °C (59 y 86 °F) hasta 28 días y seguir funcionando. Pierde efectividad con temperaturas extremas, y cuanto más larga la exposición, menos sirve. En emergencia «puede que aún necesites usar insulina que se almacenó por encima de 30 °C» —es preferible a no usarla—, pero en cuanto vuelva el almacenamiento adecuado, esos frascos se descartan y se reemplazan.
  3. Si alguien depende de un equipo médico eléctrico, hay un trámite que casi nadie hace. Ready.gov lo dice explícitamente: puedes pedirle a tu proveedor de electricidad que te incluya en una lista de prioridad para el restablecimiento del servicio. Ese trámite es gratuito, se hace un día cualquiera y cambia el orden en que te reconectan. Añade una batería adicional para la silla de ruedas eléctrica y para cualquier dispositivo de asistencia, y habla con el médico sobre cómo sostener el equipo durante un apagón.
  4. Guarda copia de la información médica, no solo las pastillas. Lista de medicamentos con dosis, alergias, diagnósticos, contactos de los médicos y —para bebés— la cartilla de vacunación. Un frasco sin receta no siempre se puede reponer en una farmacia de otra ciudad; una lista escrita sí resuelve.
Embarazo y recién nacidos
El CDC pide en el kit las vitaminas prenatales y demás medicamentos, y suministros por si el parto ocurre sin poder llegar al hospital: toallas limpias, tijeras afiladas limpias, perilla de succión, guantes, dos agujetas blancas limpias para atar el cordón, sábanas limpias, toallas sanitarias, jabón o alcohol y bolsas de basura. Para bebés: pañales, toallitas, crema, biberones y fórmula. Un detalle que importa: la fórmula lista para tomar es la opción más segura en emergencia, porque no hay que mezclarla con agua y viene en envases estériles de un solo uso.
Discapacidad, movilidad reducida y adultos mayores
Ready.gov insiste en planificar por adelantado el transporte accesible que se necesitará para evacuar o moverse, y en contemplar al animal de servicio o de apoyo con su comida, agua y suministros. Ese plan se acuerda con vecinos concretos y con nombre, no en abstracto.
El golpe que llega después: la salud mental
El CDC nombra las reacciones normales tras un desastre —miedo, enojo, tristeza, preocupación, entumecimiento, frustración, problemas para dormir o pesadillas— y recomienda cuidar el cuerpo, mantener el contacto con otras personas y tomar descansos de las noticias. En Estados Unidos y sus territorios existe la Línea de Ayuda para los Afectados por Catástrofes, disponible las 24 horas: 1-800-985-5990, con atención en español. Pedir ayuda aquí no es debilidad: es parte de la recuperación, igual que reparar el techo.
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Vivienda y pertenencias

  1. Antes de volver a entrar: mira, huele y escucha desde afuera. El CDC lo ordena así: si hueles gas o sospechas una fuga, cierra la válvula principal, abre todas las ventanas y sal de inmediato. Si hay agua estancada dentro y puedes cortar la corriente desde un lugar seco, córtala. Y una advertencia sencilla que evita explosiones e incendios: usa linternas de pilas, no velas, lámparas de gas ni antorchas.
  2. Ventila antes de instalarte. La recomendación del CDC es entrar brevemente a abrir puertas y ventanas y dejar que la casa se ventile al menos 30 minutos antes de permanecer dentro.
  3. Cortar los servicios: cuándo sí, y el error que no se puede cometer. El gas tiene una regla sin excepciones: si lo cierras por cualquier motivo, solo un profesional calificado puede volver a abrirlo. Nunca lo reabras tú. La electricidad se corta apagando primero los circuitos individuales y al final el interruptor principal —importa el orden, porque una chispa eléctrica puede encender gas si hay fuga—. El agua conviene cerrarla si las tuberías pudieron agrietarse, porque eso contamina el suministro de la casa, y no reabrirla hasta que la autoridad confirme que es potable.
  4. Vuelve solo cuando lo autoricen. Suena obvio y es la instrucción que más se rompe: regresa a casa únicamente cuando las autoridades digan que es seguro. El daño estructural no siempre se ve desde la calle.
  • Haz hoy un inventario con fotos de lo que hay en cada cuarto: se hace en veinte minutos y vale oro en un reclamo.
  • Guarda ese inventario y las pólizas fuera de la casa —en la nube o con un familiar—, porque un archivo que se moja con la casa no sirve de nada.
  • Si tienes que salir, lleva contigo los documentos, no los muebles.
  • No firmes nada con un contratista mientras estés en shock: revisa la sección de dinero, donde están las señales de fraude.
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Dinero e ingresos

Los documentos que hay que poner a salvo hoy
La recomendación oficial es guardar pólizas de seguro, escrituras, registros de propiedad y demás papeles importantes en un lugar seguro fuera de la casa. FEMA publica para esto el Emergency Financial First Aid Kit, organizado en cuatro bloques: identificación del hogar, documentación financiera y legal, información médica y contactos. Su regla para el papel: caja o caja fuerte a prueba de fuego y agua, caja de seguridad bancaria, o en manos de alguien de confianza. Para lo digital: archivos protegidos con contraseña en una memoria externa o en almacenamiento seguro fuera del domicilio. Y si pagas todo en línea, imprime periódicamente los registros de tus cuentas.
Un fondo de emergencia, aunque sea pequeño
El CFPB evita las fórmulas mágicas: «la cantidad que necesitas depende de tu situación», pero «incluso una cantidad pequeña puede dar algo de seguridad financiera». Su argumento de fondo es el que importa: sin ese colchón, un gasto imprevisto de una sola vez puede crecer muchísimo más que la factura original por intereses y comisiones, porque obliga a recurrir al crédito.
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Oportunidades económicas

Adaptación e ingresos
Tiempo para empezar: Semanas

Captación de agua de lluvia y reparación de fugas

Donde el agua escasea o llega por tandeo, capturar la lluvia del techo y cerrar las fugas de la casa reduce el gasto mes a mes. Se cobra por instalación.

Inversión estimada: USD 100–900 Dificultad: media Requiere vehículo Requiere herramientas
Tiempo para empezar: Semanas

Huerto de traspatio y venta de plántulas

Cuando suben los precios de las verduras, crece el interés por sembrar en casa. Vender plántulas listas, sustrato y asesoría cuesta poco y tiene demanda repetida.

Inversión estimada: USD 10–200 Dificultad: baja Desde casa
Tiempo para empezar: Días

Cambio de filtros y limpieza de vehículos tras la ceniza

La ceniza volcánica es roca abrasiva y arruina motores. El IVHHN recomienda, tras una caída de ceniza, cambiar aceite y filtros de aire con mucha más frecuencia de lo normal, limpiar frenos y alternador y enjuagar con agua. Es un servicio sencillo, de mucho volumen y que la gente busca activamente en las semanas siguientes.

Inversión estimada: USD 100–600 Dificultad: media Requiere herramientas

Las oportunidades son posibilidades, no garantías. El resultado depende de la ubicación, la demanda, la competencia, el capital, las habilidades y las circunstancias de cada persona.

Filtra las posibilidades de ingreso según tu situación. Los resultados son puntos de partida para investigar en tu zona, no recomendaciones personalizadas. ¿Qué puedo hacer?

Qué se puede vender

Adaptación e ingresos

La sequía no llega de golpe, y por eso su demanda es distinta: no es urgencia, es adaptación sostenida. Lo que la gente compra no es un servicio de emergencia sino formas de necesitar menos agua o de aprovechar mejor la que hay.

  • Reparación de fugas: es el servicio con mejor retorno para el cliente, porque una fuga pequeña se paga sola en el recibo.
  • Instalación de captación de agua de lluvia: canaletas, filtros y almacenamiento.
  • Sistemas de riego por goteo para huertos, jardines y pequeñas parcelas.
  • Reutilización de aguas grises de lavadora y regadera para riego y sanitarios.
  • Limpieza y sellado de cisternas y tinacos, para no perder lo almacenado.
  • Jardinería de bajo consumo: sustitución de pasto por plantas de la región.
  • Filtros domésticos para hacer potable el agua almacenada mucho tiempo.
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Negocios y autoempleo

Adaptación e ingresos

Conviene partir de un dato para dimensionar de qué estamos hablando: según la OIT, la informalidad afecta a casi la mitad de la población ocupada de América Latina y el Caribe, alrededor del 47%, con diferencias enormes entre países —menos del 30% en Uruguay y Chile, más del 70% en Bolivia y Perú—. Para millones de familias de la región, «buscar trabajo» y «montar algo por cuenta propia» son la misma frase. Lo que sigue no es una promesa de ingresos: es el mapa de lo que la gente efectivamente hace cuando pasa una crisis, con sus requisitos y sus riesgos a la vista.

Detección y reparación de fugas
Es el oficio más rentable de una sequía porque el argumento de venta es aritmético: la reparación se paga con lo que el cliente deja de gastar. Empieza con lo simple —llaves, empaques, flotadores de tanque, conexiones— que resuelve la mayoría de los casos sin equipo especializado. Lleva registro del consumo antes y después: ese número es tu mejor publicidad para el siguiente cliente.
Captación de lluvia y riego por goteo
Requiere más inversión (canaletas, tanque, filtro, manguera perforada, temporizador) y por eso mismo hay menos competencia. Funciona bien con huertos familiares, escuelas y pequeños productores. Cotiza siempre el mantenimiento posterior: un sistema de captación sin limpieza de filtros deja de servir en una temporada, y ese servicio recurrente es lo que sostiene el negocio.
Reutilización de aguas grises
Redirigir el agua de lavadora y regadera al riego o al sanitario ahorra un volumen enorme. Dos límites que hay que respetar: el agua gris no se almacena por días porque se pudre y se vuelve un problema sanitario, y no debe usarse en hortalizas que se comen crudas. Consulta el reglamento de tu municipio antes de modificar un drenaje.
Estados Unidos — préstamos por desastre de la SBA
Para zonas con declaratoria de desastre. El préstamo por daño económico (EIDL) es capital de trabajo para pequeños negocios y organizaciones sin fines de lucro afectados; el de daño físico cubre pérdidas no cubiertas por el seguro. Tope combinado de 2 millones de dólares, interés que no excede 4% si no puedes obtener crédito en otro lado, plazo de hasta 30 años y primer pago diferido 12 meses. También hay línea para dueños de vivienda (hasta 500.000) e inquilinos por bienes personales (hasta 100.000).
México — qué existe hoy, con honestidad
El FONDEN dejó de asumir compromisos el 1 de enero de 2021. Lo que opera hoy ante emergencias es el PAEAN, de Protección Civil, y conviene saber qué es y qué no: entrega insumos de auxilio —despensas, agua, cobertores, láminas, material de limpieza— cuando la capacidad del estado se ve rebasada. No es un fondo de reconstrucción ni un crédito para tu negocio. Para capital habrá que mirar programas estatales, municipales o banca de desarrollo, verificando siempre en el sitio oficial: alrededor de estos programas circulan fraudes que usan su nombre.
Brasil — Pronampe para micro y pequeña empresa
Línea de crédito para microempresas (facturación anual hasta 360.000 reales) y pequeñas empresas (de 360.000 a 4,8 millones). El monto llega hasta el 60% de la facturación bruta del año anterior para empresas con más de un año de operación, y hasta el 50% para las nuevas. La tasa máxima es la SELIC más hasta 6% anual.
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Productos y herramientas

Productos y herramientas que podrían ser útiles

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Manual de qué hacer: Sequía y Calor Extremo

Guía completa en PDF para imprimir o llevar en el teléfono, con las medidas oficiales antes, durante y después, y las fuentes citadas.

Checklists y plantillas

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Historias de recuperación

Casos reales, publicados y verificables: cada uno enlaza la fuente donde se documentó. Aquí no hay testimonios inventados.

Corredor Seco de Guatemala — techo, tanque y goteo

Merlyn Sandoval y Ricardo Ramírez construyeron tanques de geomembrana de 16 m³ que recogen el agua de los techos por tubería de PVC. Ramírez conectó riego por goteo desde su tanque hasta un macrotúnel y cosechó 950 pepinos y 450 libras de tomate; con lo ahorrado instaló electricidad. Sandoval sumó un estanque con 500 alevines de tilapia. El proyecto que los acompañó alcanzó a 7.000 familias en siete municipios.

Qué aprender de aquí: La combinación techo + tanque + goteo convierte una lluvia irregular en cosecha vendible, y el goteo estira el mismo tanque varias semanas más que el riego a manguera.

IPS Noticias · Edgardo Ayala · 2025-10-27 · Campesinos de Guatemala doblegan la sequía del Corredor Seco

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Temperaturas de 41 a 47 °C en una región donde el aire acondicionado no era habitual. Oregón confirmó 83 muertes al 26 de julio de 2021, con edades entre 37 y 97 años. El estado de Washington registró 157 muertes por calor entre el 26 de junio y el 30 de agosto de 2021, de las cuales 68 ocurrieron solo el 28 y 29 de junio, y el 47% de las víctimas tenía entre 65 y 79 años. Las cifras de los dos estados no son directamente comparables porque cubren ventanas de tiempo distintas. La lección: las muertes se concentraron en personas mayores, dentro de sus casas, sin aire acondicionado. Identificar antes del evento a quién vive solo y sin refrigeración, y colocar los centros de enfriamiento donde esa gente pueda llegar, salva más vidas que cualquier aviso general.
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