Caída de Meteorito

Estados Unidos

La mayoría de los objetos que entran en la atmósfera se desintegran sin consecuencias. Lo que cambia todo es el tamaño del objeto y si cae en tierra o en el mar. Aquí están los cuatro escenarios y qué hacer en cada uno.

Actualizado el 3 de septiembre de 2026

Vista aérea del Meteor Crater en Arizona, con su borde elevado y el manto de material expulsado.
Vista aérea del Meteor Crater en Arizona, con su borde elevado y el manto de material expulsado.David John Roddy, U.S. Geological Survey · Dominio público

Antes de la crisis

Los objetos pequeños entran en la atmósfera continuamente y se desintegran. Los que podrían causar daño se vigilan desde tierra: la NASA se concentra en encontrar los de 140 metros o más, que son los que representan los riesgos de impacto más graves, con el objetivo de detectar al menos el 90% con antelación suficiente.

Los cuatro escenarios. No es lo mismo una roca del tamaño de una casa que una montaña: el tamaño no cambia el grado del problema, cambia el problema entero.

1 · Hasta unos 25 metros — estalla en el aire
Casi nunca llega al suelo: se rompe en la atmósfera. El daño lo hace la onda expansiva, no el impacto. En Chelyabinsk (Rusia, 2013) un objeto del tamaño de una casa se desintegró a unos 23 km de altura, liberó una energía equivalente a unas 440.000 toneladas de TNT, rompió ventanas en un área de varios cientos de kilómetros cuadrados y dejó más de 1.600 personas heridas, casi todas por cristales rotos. Es el escenario más probable con diferencia.
2 · De 25 a 140 metros — destrucción local
Puede arrasar una ciudad o una comarca entera. La referencia documentada es Tunguska (Siberia, 1908): un objeto de esta escala estalló en el aire y derribó el bosque en unos 2.000 km². Si hay aviso, corresponde evacuación de la zona señalada por las autoridades.
3 · De 140 metros a 1 kilómetro — devastación regional
Es el umbral que la NASA vigila de forma prioritaria. Los efectos superan a los de cualquier desastre natural conocido en la zona afectada, y si cae en el océano el problema principal pasa a ser el tsunami.
4 · Más de 1 kilómetro — efectos globales
Deja de ser un problema local: el polvo lanzado a la atmósfera altera el clima y la agricultura durante años. En el extremo de esta categoría está el impacto de unos 10 km asociado a la extinción del final del Cretácico, hace unos 66 millones de años. Es, con enorme diferencia, el escenario menos probable.
  • Sigue sólo fuentes oficiales de vigilancia: la NASA y la Red Internacional de Alerta de Asteroides publican los objetos en seguimiento.
  • Desconfía de cualquier fecha concreta de impacto que circule por redes: si existiera un objeto con riesgo real, lo comunicarían las agencias espaciales y tu protección civil, no un video viral.
  • Ten el plan familiar hecho y la mochila lista: es lo mismo que sirve para las demás emergencias.
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Durante la crisis

  • Aléjate de ventanas, cristaleras, espejos y objetos colgantes; ponte de espaldas a ellos si no puedes salir de la habitación.
  • Protege la cabeza y el cuello, igual que en un sismo.
  • Si estás al aire libre, busca refugio en una construcción sólida o en una depresión del terreno, lejos de cristales y fachadas.
  • Después de la onda expansiva, cuenta con vidrios rotos por todas partes: usa calzado cerrado antes de moverte.
  • No conduzcas hacia la zona del suceso. Deja libres las vías para los servicios de emergencia.
  • Sigue la radio de pilas y las cuentas oficiales de protección civil; no difundas rumores.

Los efectos inmediatos —edificios dañados, cristales, cortes de servicios— se parecen mucho a los de un sismo. La guía de Terremoto aplica casi entera para las horas siguientes.

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Después de la crisis

Dónde cae cambia el peligro principal.

Si cae en tierra
El peligro es la onda expansiva, los derrumbes, los incendios y el polvo. Actúa como después de un sismo: no entres en construcciones dañadas, revisa fugas de gas y riesgo eléctrico antes de reconectar nada, y protege las vías respiratorias del polvo con cubrebocas mientras dure en el aire.
Si cae en el mar
El peligro principal deja de ser el impacto y pasa a ser el tsunami. Aléjate de la costa y sube a terreno alto: colinas, montañas o los pisos superiores de un edificio sólido si no hay tiempo de salir. No vuelvas al litoral hasta que las autoridades lo indiquen: pueden llegar varias olas, y la primera no suele ser la mayor.
Si estás en la costa y no sabes dónde cayó
Trátalo como una alerta de tsunami: sube a terreno alto y espera la información oficial. Es la decisión que menos cuesta si la alarma resulta falsa y la que más salva si no lo es.
  • No te acerques a fragmentos ni a la zona de caída: puede haber material caliente, terreno inestable y cortes en los servicios.
  • Documenta los daños de tu vivienda con fotografías antes de limpiar.
  • Espera cortes prolongados de luz, agua y telefonía: aplican las mismas medidas que en un apagón.
  • En un escenario de efectos regionales o globales, el problema que dura más tiempo es el desabasto, no el impacto.
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Plan familiar

El plan familiar para este escenario es el mismo que para cualquier otro: punto de reunión, rutas, contacto único fuera de la zona y responsables de cada persona que necesita apoyo. Está desarrollado paso a paso en la guía de inundación, y el formato para llenar sirve igual aquí.

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Alimentación y agua

Cómo almacenarla para que sirva cuando la necesites
El CDC pide recipientes de grado alimenticio aprobados, con tapa que cierre bien, de material duro e irrompible —nunca vidrio— y con boca angosta para poder verter. Advertencia expresa: no uses envases que hayan contenido químicos tóxicos como cloro o pesticidas. Y lo que casi todo el mundo olvida: el agua guardada se cambia cada 6 meses. Para desinfectar el recipiente antes de llenarlo, una cucharadita de cloro doméstico sin aroma en un litro de agua, esperar 30 segundos y vaciar.
Qué comida tener guardada
Ready.gov recomienda varios días de alimentos no perecederos y da la lista concreta: carnes, frutas y verduras enlatadas listas para comer —y un abrelatas—, barras de proteína o de fruta, cereal seco o granola, crema de cacahuate, fruta seca, jugos enlatados y leche pasteurizada de larga vida. La regla al armarla es sencilla: comida que tu familia de verdad coma, que no necesite cocción y que puedas rotar antes de que caduque.
  • Mantén refrigerador y congelador cerrados: cada apertura desperdicia horas de la reserva de frío.
  • Tira todo alimento que haya tocado agua de inundación, aunque el envase parezca intacto. Es instrucción expresa de Ready.gov.
  • Ten un abrelatas manual. Es el objeto que más se olvida y el que deja la despensa inservible.
  • Si compras agua embotellada, guárdala sellada en su envase original, en un lugar fresco y oscuro.
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Energía y comunicaciones

Cuando la red celular se satura: escribe, no llames
La guía conjunta de la FCC y FEMA explica el porqué: «los mensajes de texto pueden pasar cuando tu llamada no lo logra», aunque haya retraso en la entrega si la red está congestionada. Y pide algo que casi nadie hace: «limita las llamadas que no sean de emergencia», porque cada llamada ocupa espacio que necesitan las comunicaciones de auxilio. Guarda además un contacto bajo el nombre «ICE» (In Case of Emergency), que es la convención que busca el personal de rescate en un teléfono ajeno.
Cómo estirar la batería
La misma guía recomienda bajar el brillo de la pantalla y desactivar aplicaciones para conservar carga. En una emergencia el teléfono deja de ser entretenimiento y pasa a ser tu única línea con el exterior: trátalo como al agua.
La radio de pilas sigue siendo insustituible
La FCC y FEMA recomiendan una radio de pilas o una televisión portátil para seguir los boletines de emergencia durante los apagones. Es el único canal que no depende ni de tu electricidad ni de la red celular.
Las alertas que ya tienes y no sabías
En Estados Unidos, los Wireless Emergency Alerts son mensajes gratuitos que llegan directo al celular ante clima severo, alertas AMBER y amenazas a la seguridad de tu zona. Dos cosas que conviene saber: no hay que inscribirse —funcionan en los teléfonos desde 2012— y no se ven afectados por la congestión de la red, así que llegan cuando las llamadas ya no pasan. Averigua cuál es el sistema equivalente en tu país y no lo silencies.
  • Ten al menos una fuente de luz que no dependa de la red: linterna de pilas, de manivela o lámpara recargable.
  • Carga teléfonos y baterías de respaldo antes de que llegue lo anunciado, no cuando ya no hay luz.
  • Guarda una lista de teléfonos importantes en papel: si el celular muere, mueren tus contactos.
  • Acuerda con tu familia que después de una emergencia todos escriben a un mismo contacto en lugar de llamarse entre sí.
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Salud y necesidades especiales

Esta es la sección que decide quién la pasa mal y quién la pasa peligrosamente mal. Una emergencia no suspende la diabetes, la hipertensión, el embarazo ni la dependencia de un concentrador de oxígeno: lo que se interrumpe es el acceso a la farmacia, a la clínica y a la electricidad. Todo lo que sigue se prepara antes, porque durante ya no hay margen.

  1. Ten reserva de tus medicamentos, y sabe cuáles aguantan. Ready.gov pide un suministro de varios días de los medicamentos recetados. Para los que van en refrigerador, el CDC es tajante: cuando la luz lleva un día o más caída, se desecha todo medicamento que deba refrigerarse, salvo que su etiqueta diga otra cosa.
  2. La excepción de la insulina, que conviene saber al pie de la letra. La FDA documenta que la insulina en frascos o cartuchos del fabricante —abierta o cerrada— puede permanecer sin refrigerar entre 15 y 30 °C (59 y 86 °F) hasta 28 días y seguir funcionando. Pierde efectividad con temperaturas extremas, y cuanto más larga la exposición, menos sirve. En emergencia «puede que aún necesites usar insulina que se almacenó por encima de 30 °C» —es preferible a no usarla—, pero en cuanto vuelva el almacenamiento adecuado, esos frascos se descartan y se reemplazan.
  3. Si alguien depende de un equipo médico eléctrico, hay un trámite que casi nadie hace. Ready.gov lo dice explícitamente: puedes pedirle a tu proveedor de electricidad que te incluya en una lista de prioridad para el restablecimiento del servicio. Ese trámite es gratuito, se hace un día cualquiera y cambia el orden en que te reconectan. Añade una batería adicional para la silla de ruedas eléctrica y para cualquier dispositivo de asistencia, y habla con el médico sobre cómo sostener el equipo durante un apagón.
  4. Guarda copia de la información médica, no solo las pastillas. Lista de medicamentos con dosis, alergias, diagnósticos, contactos de los médicos y —para bebés— la cartilla de vacunación. Un frasco sin receta no siempre se puede reponer en una farmacia de otra ciudad; una lista escrita sí resuelve.
Embarazo y recién nacidos
El CDC pide en el kit las vitaminas prenatales y demás medicamentos, y suministros por si el parto ocurre sin poder llegar al hospital: toallas limpias, tijeras afiladas limpias, perilla de succión, guantes, dos agujetas blancas limpias para atar el cordón, sábanas limpias, toallas sanitarias, jabón o alcohol y bolsas de basura. Para bebés: pañales, toallitas, crema, biberones y fórmula. Un detalle que importa: la fórmula lista para tomar es la opción más segura en emergencia, porque no hay que mezclarla con agua y viene en envases estériles de un solo uso.
Discapacidad, movilidad reducida y adultos mayores
Ready.gov insiste en planificar por adelantado el transporte accesible que se necesitará para evacuar o moverse, y en contemplar al animal de servicio o de apoyo con su comida, agua y suministros. Ese plan se acuerda con vecinos concretos y con nombre, no en abstracto.
El golpe que llega después: la salud mental
El CDC nombra las reacciones normales tras un desastre —miedo, enojo, tristeza, preocupación, entumecimiento, frustración, problemas para dormir o pesadillas— y recomienda cuidar el cuerpo, mantener el contacto con otras personas y tomar descansos de las noticias. En Estados Unidos y sus territorios existe la Línea de Ayuda para los Afectados por Catástrofes, disponible las 24 horas: 1-800-985-5990, con atención en español. Pedir ayuda aquí no es debilidad: es parte de la recuperación, igual que reparar el techo.
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Vivienda y pertenencias

  1. Antes de volver a entrar: mira, huele y escucha desde afuera. El CDC lo ordena así: si hueles gas o sospechas una fuga, cierra la válvula principal, abre todas las ventanas y sal de inmediato. Si hay agua estancada dentro y puedes cortar la corriente desde un lugar seco, córtala. Y una advertencia sencilla que evita explosiones e incendios: usa linternas de pilas, no velas, lámparas de gas ni antorchas.
  2. Ventila antes de instalarte. La recomendación del CDC es entrar brevemente a abrir puertas y ventanas y dejar que la casa se ventile al menos 30 minutos antes de permanecer dentro.
  3. Cortar los servicios: cuándo sí, y el error que no se puede cometer. El gas tiene una regla sin excepciones: si lo cierras por cualquier motivo, solo un profesional calificado puede volver a abrirlo. Nunca lo reabras tú. La electricidad se corta apagando primero los circuitos individuales y al final el interruptor principal —importa el orden, porque una chispa eléctrica puede encender gas si hay fuga—. El agua conviene cerrarla si las tuberías pudieron agrietarse, porque eso contamina el suministro de la casa, y no reabrirla hasta que la autoridad confirme que es potable.
  4. Vuelve solo cuando lo autoricen. Suena obvio y es la instrucción que más se rompe: regresa a casa únicamente cuando las autoridades digan que es seguro. El daño estructural no siempre se ve desde la calle.
  • Haz hoy un inventario con fotos de lo que hay en cada cuarto: se hace en veinte minutos y vale oro en un reclamo.
  • Guarda ese inventario y las pólizas fuera de la casa —en la nube o con un familiar—, porque un archivo que se moja con la casa no sirve de nada.
  • Si tienes que salir, lleva contigo los documentos, no los muebles.
  • No firmes nada con un contratista mientras estés en shock: revisa la sección de dinero, donde están las señales de fraude.
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Dinero e ingresos

Los documentos que hay que poner a salvo hoy
La recomendación oficial es guardar pólizas de seguro, escrituras, registros de propiedad y demás papeles importantes en un lugar seguro fuera de la casa. FEMA publica para esto el Emergency Financial First Aid Kit, organizado en cuatro bloques: identificación del hogar, documentación financiera y legal, información médica y contactos. Su regla para el papel: caja o caja fuerte a prueba de fuego y agua, caja de seguridad bancaria, o en manos de alguien de confianza. Para lo digital: archivos protegidos con contraseña en una memoria externa o en almacenamiento seguro fuera del domicilio. Y si pagas todo en línea, imprime periódicamente los registros de tus cuentas.
Un fondo de emergencia, aunque sea pequeño
El CFPB evita las fórmulas mágicas: «la cantidad que necesitas depende de tu situación», pero «incluso una cantidad pequeña puede dar algo de seguridad financiera». Su argumento de fondo es el que importa: sin ese colchón, un gasto imprevisto de una sola vez puede crecer muchísimo más que la factura original por intereses y comisiones, porque obliga a recurrir al crédito.
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Oportunidades económicas

Adaptación e ingresos
Tiempo para empezar: Semanas

Reparaciones menores del hogar por encargo

Cuando el presupuesto familiar se aprieta, muchas personas reparan en lugar de reemplazar. Arreglos de plomería sencilla, carpintería, pintura y montaje suelen tener demanda constante.

Inversión estimada: USD 50–500 Dificultad: media Requiere herramientas
Tiempo para empezar: Días

Acarreo de escombro y traslado de muebles

Sacar escombro, muebles inservibles y electrodomésticos dañados al punto de acopio que indique el municipio, o mover pertenencias a un lugar seco, es de lo primero que se necesita y de lo que menos gente puede hacer sin vehículo.

Inversión estimada: USD 0–200 Dificultad: baja Requiere vehículo Requiere herramientas
Tiempo para empezar: Días

Venta de comida preparada a domicilio

Cuando muchas familias se quedan sin cocina, sin gas o sin tiempo por atender la emergencia, la comida hecha y económica se vuelve un servicio básico del barrio.

Inversión estimada: USD 20–300 Dificultad: baja Desde casa
Tiempo para empezar: Días

Mandados y entregas a domicilio

Personas mayores, enfermas o sin transporte necesitan que alguien les lleve medicinas, despensa y garrafones. Se cobra por viaje o por tiempo.

Inversión estimada: USD 0–150 Dificultad: baja Requiere vehículo
Tiempo para empezar: Días

Trámites y acompañamiento digital

Reponer documentos mojados o perdidos, llenar formularios en línea, escanear e imprimir. Mucha gente no puede hacerlo sola y agradece pagar por ello.

Inversión estimada: USD 0–250 Dificultad: baja Desde casa
Tiempo para empezar: Días

Retiro de ramas y árboles caídos

Después de vientos fuertes, patios, banquetas y accesos quedan bloqueados. Cortar, trocear y retirar es de lo primero que se contrata.

Inversión estimada: USD 60–600 Dificultad: media Requiere vehículo Requiere herramientas
Tiempo para empezar: Días

Venta de lámparas recargables, pilas y baterías portátiles

Cuando se va la luz durante días, lo primero que se agota son las lámparas de pilas, las pilas y las baterías para el teléfono. Reventa local con margen pequeño y rotación rápida.

Inversión estimada: USD 50–600 Dificultad: baja Desde casa

Las oportunidades son posibilidades, no garantías. El resultado depende de la ubicación, la demanda, la competencia, el capital, las habilidades y las circunstancias de cada persona.

Filtra las posibilidades de ingreso según tu situación. Los resultados son puntos de partida para investigar en tu zona, no recomendaciones personalizadas. ¿Qué puedo hacer?

Qué se puede vender

Adaptación e ingresos

El escenario realista de un meteorito pequeño —el más probable con diferencia— no es un cráter: es una onda de choque que rompe vidrios en kilómetros a la redonda, como ocurrió en Chelyabinsk. La demanda que genera se parece mucho a la de una explosión: vidrio, ventanas y heridas por corte.

  • Reposición e instalación de vidrios, que es la demanda dominante y puede saturar a los talleres de la zona.
  • Retiro seguro de vidrio roto en casas, escuelas y comercios.
  • Cubiertas temporales de plástico, madera o acrílico mientras llega el vidrio definitivo.
  • Película de seguridad para ventanas, que evita que el vidrio salga proyectado; se vende mucho mejor después del susto.
  • Botiquines y curación de heridas menores por corte.
  • Limpieza general de interiores llenos de esquirlas.
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Negocios y autoempleo

Adaptación e ingresos

Conviene partir de un dato para dimensionar de qué estamos hablando: según la OIT, la informalidad afecta a casi la mitad de la población ocupada de América Latina y el Caribe, alrededor del 47%, con diferencias enormes entre países —menos del 30% en Uruguay y Chile, más del 70% en Bolivia y Perú—. Para millones de familias de la región, «buscar trabajo» y «montar algo por cuenta propia» son la misma frase. Lo que sigue no es una promesa de ingresos: es el mapa de lo que la gente efectivamente hace cuando pasa una crisis, con sus requisitos y sus riesgos a la vista.

Vidriería y cubiertas temporales
Ante una demanda que supera a los talleres locales, el negocio viable no siempre es cortar vidrio: es la cubierta provisional bien hecha —medir, cortar madera o acrílico, fijar y sellar— que permite a la familia cerrar su casa esa misma noche. Inversión baja, y el mismo cliente suele contratar después la instalación definitiva.
Película de seguridad para ventanas
Es el equivalente al anclaje de muebles en el sismo: una medida preventiva barata que casi nadie toma antes y todos quieren después. Requiere aprender la técnica de aplicación sin burbujas, poco más. Vende mejor en escuelas, oficinas y comercios con grandes ventanales.
Limpieza especializada de esquirlas
Barrer no basta: el vidrio fino queda en alfombras, sofás y juguetes durante semanas. Con aspiradora potente, rodillos adhesivos y método se ofrece un servicio que las familias con niños pequeños valoran mucho. Guantes y calzado cerrado son obligatorios, y conviene avisar al cliente que retire a los niños durante el trabajo.
Estados Unidos — préstamos por desastre de la SBA
Para zonas con declaratoria de desastre. El préstamo por daño económico (EIDL) es capital de trabajo para pequeños negocios y organizaciones sin fines de lucro afectados; el de daño físico cubre pérdidas no cubiertas por el seguro. Tope combinado de 2 millones de dólares, interés que no excede 4% si no puedes obtener crédito en otro lado, plazo de hasta 30 años y primer pago diferido 12 meses. También hay línea para dueños de vivienda (hasta 500.000) e inquilinos por bienes personales (hasta 100.000).
México — qué existe hoy, con honestidad
El FONDEN dejó de asumir compromisos el 1 de enero de 2021. Lo que opera hoy ante emergencias es el PAEAN, de Protección Civil, y conviene saber qué es y qué no: entrega insumos de auxilio —despensas, agua, cobertores, láminas, material de limpieza— cuando la capacidad del estado se ve rebasada. No es un fondo de reconstrucción ni un crédito para tu negocio. Para capital habrá que mirar programas estatales, municipales o banca de desarrollo, verificando siempre en el sitio oficial: alrededor de estos programas circulan fraudes que usan su nombre.
Brasil — Pronampe para micro y pequeña empresa
Línea de crédito para microempresas (facturación anual hasta 360.000 reales) y pequeñas empresas (de 360.000 a 4,8 millones). El monto llega hasta el 60% de la facturación bruta del año anterior para empresas con más de un año de operación, y hasta el 50% para las nuevas. La tasa máxima es la SELIC más hasta 6% anual.
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Productos y herramientas

Productos y herramientas que podrían ser útiles

Selección orientativa para complementar la información de esta página. No es una tienda ni una recomendación de compra obligada.

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Manuales y tutoriales

PDF · manual

Manual de qué hacer: Caída de Meteorito

Guía completa en PDF para imprimir o llevar en el teléfono, con las medidas oficiales antes, durante y después, y las fuentes citadas.

Checklists y plantillas

Los materiales descargables de esta sección aún no están publicados.

Historias de recuperación

Casos reales, publicados y verificables: cada uno enlaza la fuente donde se documentó. Aquí no hay testimonios inventados.

Cheliábinsk (Rusia) — 7.200 edificios sin vidrios a −15 °C, reparados en tres semanas

La explosión del bólido del 15 de febrero de 2013 no derribó edificios: reventó ventanas. Al 5 de marzo el conteo era de más de 7.200 edificios dañados —6.040 bloques de vivienda, 718 escuelas y universidades, 293 instalaciones médicas—, con 1.491 personas que buscaron atención médica y unos 33 millones de dólares en daños. La reparación se hizo con −15 °C en la calle, y la prioridad declarada por las autoridades fue clara: proteger las tuberías de calefacción del distrito antes que cualquier otra cosa, porque si se congelaban el daño se multiplicaba. Al 5 de marzo solo quedaba sin reparar cerca del 1,5% de los edificios afectados, y el Estado cubrió el reemplazo de las ventanas de las viviendas.

Qué aprender de aquí: La onda expansiva rompe vidrio, y el vidrio roto en invierno es un problema de calefacción, no de estética. Dos cosas prácticas: en una explosión lejana el peligro es la ventana, así que apártate de ella y no te asomes a mirar; y ten con qué tapar un vano —plástico grueso, cinta, contrachapado— porque las primeras 48 horas nadie va a tener vidrio disponible.

Wikipedia (con fuentes citadas) · Chelyabinsk meteor — daños y reparaciones

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Guías del sitio que cubren los efectos concretos de este escenario:

No esperes a que ocurra

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